Por Victoria Gill, corresponsal de ciencia para BBC News
Un sorprendente hallazgo científico ha revelado que las profundidades marinas, donde la luz solar no alcanza, albergan una fuente inesperada de oxígeno: los nódulos metálicos. Estos extraños objetos, presentes en el lecho marino, son capaces de separar el agua de mar en hidrógeno y oxígeno, un proceso que desafía las teorías convencionales sobre la producción de este gas vital.
Hasta ahora, se creía que el oxígeno marino provenía principalmente de la fotosíntesis realizada por plantas marinas en las capas superficiales del océano, donde la luz solar es abundante. Sin embargo, este nuevo descubrimiento sugiere que existe un mecanismo alternativo de producción de oxígeno en las profundidades marinas, un proceso que podría tener implicaciones significativas para la comprensión de los ecosistemas marinos y el ciclo del oxígeno en nuestro planeta.
La noticia ha generado preocupación entre la comunidad científica, ya que varias empresas mineras han manifestado su interés en explotar estos nódulos metálicos, los cuales contienen valiosos minerales como el manganeso, el cobalto y el níquel. Los científicos advierten que la extracción de estos nódulos podría alterar drásticamente el equilibrio de los ecosistemas marinos y poner en peligro la vida de numerosas especies que dependen del oxígeno producido por estos nódulos.
Los investigadores señalan que se necesitan más estudios para comprender a fondo el papel de los nódulos metálicos en la producción de oxígeno y las posibles consecuencias de su extracción. Además, hacen un llamado a la comunidad internacional para establecer regulaciones estrictas que protejan los ecosistemas marinos y garanticen una explotación sostenible de los recursos minerales submarinos.
“Vi esto por primera vez en 2013. Se producía una enorme cantidad de oxígeno en el fondo marino en completa oscuridad”, explica el investigador principal del estudio, el profesor Andrew Sweetman, de la Asociación Escocesa de Ciencias Marinas.
“Simplemente lo ignoré, porque me habían enseñado que el oxígeno se obtiene a través de la fotosíntesis”.
“Con el tiempo, me di cuenta de que durante años había estado ignorando este descubrimiento potencialmente enorme”, agregó Sweetman a BBC News.
Nódulos metálicos
Él y sus colegas llevaron a cabo su investigación en un área de las profundidades marinas entre Hawaii y México, parte de una vasta franja de fondo marino que está cubierta con nódulos metálicos.
Los nódulos se forman cuando metales disueltos en el agua de mar se acumulan en fragmentos de conchas u otros desechos. Es un proceso que lleva millones de años.
Y como estos nódulos contienen metales como litio, cobalto y cobre (todos ellos necesarios para fabricar baterías), muchas empresas mineras están desarrollando tecnología para recolectarlos y llevarlos a la superficie.
El profesor Sweetman afirma que el oxígeno oscuro producido por los nódulos también podría sustentar la vida en el fondo marino. Y su descubrimiento, publicado en la revista Nature Geoscience, plantea nuevas preocupaciones sobre los riesgos de los planes de minería en aguas profundas.
Los científicos descubrieron que los nódulos metálicos pueden producir oxígeno precisamente porque actúan como baterías.
“Si pones una batería en agua de mar, empiezan a producirse burbujas”, explicó el profesor Sweetman.
“Eso se debe a que la corriente eléctrica en realidad está separando el agua de mar en oxígeno e hidrógeno (que son las burbujas). Creemos que eso está sucediendo con estos nódulos en su estado natural”.
“Es como la pila de una linterna”, añadió. “Le pones una pila y no se enciende. Pones dos y tienes suficiente voltaje para encenderla. Entonces, cuando los nódulos se encuentran en el fondo marino en contacto entre sí funcionan al unísono, como múltiples baterías”.
Los investigadores pusieron a prueba esta teoría en el laboratorio, recolectando y estudiando nódulos metálicos del tamaño de una papa. Así midieron los voltajes en la superficie de cada masa metálica, esencialmente la fuerza de la corriente eléctrica. Y descubrieron que era casi igual al voltaje de una pila típica de tamaño AA.
Esto significa, aseguran, que los nódulos que se encuentran en el fondo marino podrían generar corrientes eléctricas lo suficientemente grandes como para dividir o electrolizar moléculas de agua de mar.
Los investigadores creen que el mismo proceso (producción de oxígeno alimentada por electricidad que no requiere luz ni intervenciones biológicas) podría estar ocurriendo en otros planetas y lunas, creando ambientes ricos en oxígeno donde la vida podría prosperar.
