Por Paulina Cocina
Ingredientes
250 gramos de harina de trigo.
100 gramos de azúcar.
1 cdita de levadura en polvo.
½ cucharadita de sal.
1 huevo.
100 mililitros de leche.
1 cucharada de anís en grano.
Aceite de girasol para freír.
Cómo hacer rosquillas de anís esponjosas paso a paso
En un bol, mezclar la harina, el azúcar, la levadura en polvo y la sal.
Agregar el huevo, la leche y el anís en grano, y mezclar bien hasta obtener una masa homogénea. Dejar la masa en reposo durante 30 minutos.
Mientras, calentar suficiente aceite de girasol en una sartén.
Pasado el tiempo de reposo de la masa, dar la forma redonda a las rosquillas. Para hacerlo, agarrar un poco de masa con las manos y formar una bola pequeña. Luego, aplastar la bola de masa ligeramente entre las manos para darle la forma de un disco o anillo.
Cuando el aceite esté caliente, colocar unas cucharadas de masa en la sartén y freír las rosquillas hasta que estén doradas por ambos lados.
Escurrir las rosquillas en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Servir las rosquillas de anís esponjosas aún calientes, espolvoreadas con azúcar glas por encima.
Hay varios trucos que podemos seguir para evitar que las rosquillas se pongan duras después de prepararlas:
Una de las mejores maneras de evitar que las rosquillas se endurezcan es evitar que se enfríen demasiado. Una vez que las rosquillas estén listas, las ponemos en un recipiente hermético y las guardamos en un lugar cálido, como encima de una estufa o cerca de un radiador. Esto es clave para que las rosquillas permanezcan suaves y esponjosas.
Otro truco es añadir un poco de manteca o aceite a la masa antes de cocinar las rosquillas. Esto ayudará a mantener las rosquillas suaves y evitar que se sequen demasiado.
También podemos agregar un poco de humedad a las rosquillas una vez que estén cocidas, colocando un trozo de pan en el recipiente donde las guarde. El pan absorberá el aire seco y ayudará a mantener las rosquillas suaves. AH te sorprendí con ese dato, ¿no?
Si aún así las rosquillas se niegan a recibir nuestro cariño y se endurecen. Siempre se puede intentar recuperarlas recalentándolas ligeramente en el horno.
¿Cómo recalentar las rosquillas secas? Fácil, las colocamos en una bandeja y las calentamos en el horno a una temperatura baja durante unos minutos, hasta que estén suaves y esponjosas de nuevo. Esto ayudará a recuperar su textura y su sabor originales.
En resumen, para evitar que las rosquillas se sequen y se pongan duras, es importante evitar que se enfríen demasiado, añadir un poco de humedad a la masa o al recipiente donde las guarde, y recalentarlas ligeramente en el horno si es necesario. Con un poco de cuidado, puede mantener sus rosquillas suaves y esponjosas por mucho más tiempo.
