Por Linda Laban para BBC Travel
Taos, Nuevo México, se ha convertido en el epicentro de una revolución en la construcción sostenible. Desde hace casi 40 años, esta región alberga las Earthships, un tipo de vivienda única que combina diseño innovador con un profundo respeto por el medio ambiente.
Estas casas, construidas principalmente con materiales reciclados como neumáticos viejos, botellas de vidrio y barro, ofrecen una alternativa ecológica y autosuficiente a la vivienda tradicional. Al utilizar materiales naturales y reducir al mínimo el empleo de sustancias tóxicas como el hormigón y el plástico, las Earthships contribuyen a disminuir la huella de carbono y a preservar los recursos naturales.
Gracias a su diseño inteligente, las Earthships son capaces de generar su propia energía a través de paneles solares y recolectar agua de lluvia para su uso doméstico. Además, su excelente aislamiento térmico las convierte en viviendas muy eficientes energéticamente.
La creciente demanda de viviendas sostenibles ha impulsado la popularidad de las Earthships a nivel mundial. Sin embargo, este tipo de construcción no está exenta de un costo elevado. Adquirir una Earthship puede variar entre los 500.000 y los 900.000 dólares estadounidenses. No obstante, también existe la opción de disfrutar de una experiencia en una Earthship alquilando una de estas casas por unos 240 dólares la noche.
Su objetivo era “conducir motos de cross, por diversión”, di
El hombre, que ahora tiene 71 años, tuvo un momento de inspiración.
“Vi a Walter Cronkite [presentador de noticias de CBS News] hablando sobre la tala de bosques para obtener madera, lo que no solo crea erosión, sino también un problema de oxígeno porque los árboles emiten oxígeno”, le cuenta Reynolds a la BBC.
“Estaba hablando de lo que ahora llamamos cambio climático y calentamiento global. Vi todas esas latas de cerveza tiradas a la basura y me dije: ‘¿Por qué no construimos con latas de cerveza y no con árboles?'”.
Reynolds construyó su casa hecha con latas de cerveza en 1971, y no recibió mucha atención en las noticias por su peculiaridad.
Sin embargo, se exhibió en varias partes del mundo, incluido el Museo del Louvre en París y el Museo de Arte Moderno (MoMA) de la ciudad de Nueva York.
Reynolds señala, con cierta incredulidad, que “el MoMA acaba de comprar un ladrillo hecho con latas de cerveza por US$4.500”.
De hecho, después de utilizar uno de los bloques de construcción hechos con latas de cerveza en una exposición, el museo decidió añadir uno a su colección permanente.
Aun así, durante años se lo consideró, en el mejor de los casos, un chiflado y no un arquitecto serio.
“Era una idea un tanto ingenua y ridícula, pero seguí adelante y empecé a ir en esa dirección”, dice Reynolds.
“Comencé a utilizar botellas y neumáticos, y seguí adelante. Llevo en esta dirección fácilmente 55 años, y luego, hace unos 36 años, etiqueté por primera vez una casa como Earthship”.
