Por Mauro Mariani para Sporting News
En 2001, Gastón Mazzacane se despidió de la Fórmula 1 y desde ese momento Argentina había dejado de tener presencia en la categoría más importante del mundo. Sin embargo, la sequía llega a su fin con Franco Colapinto: el joven de 21 años es la gran esperanza nacional, cumple su sueño y ya empieza a brillar mientras levanta la ilusión de un país entero.
Después de completar un sólido debut en el GP de Italia en Monza, el segundo desafío fue aún más histórico en el GP de Azerbaiyán en Bakú, al sumar puntos. Esto lo convirtió en el primer nacional en hacerlo en 42 años. El último había sido un nombre ilustre como Lole Reutemann. La tercera competencia fue otro desafío exigente como el GP de Singapur, y Franco estuvo a la altura, con un gran 11° lugar, a la puerta de los puntos en una carrera durísima.
En la cuarta, en el GP de Austin, volvió a ubicarse en la zona de puntos con un 10° lugar. Lo próximo será el Gran Premio de México, el domingo 27 de octubre.
La carrera sprint y la clasificación del sábado había dejado a Franco Colapinto con bronca. Porque el piloto de Williams sabía que podía estar más adelante. Y en la carrera del Gran Premio de Austin cumplió (y superó las expectativas). El argentino saltó del 16° puesto al 10° para llevarse un punto valioso para la escudería británica.
A diferencia de algunos rivales directos, como Guanyu Zhou o Yuki Tsunoda, Franco no se equivocó. Y contó con una muy buena estrategia de equipo. Williams lo llamó a boxes en la vuelta 40 y le permitió disputar las últimas 16 con neumáticos nuevos. Esta diferencia de compuesto le permitió dejar atrás a Fernando Alonso (con quien tuvo una buena disputa), Pierre Gasly y Kevin Magnussen, por ejemplo.
